La propietat trastocada, Félix Pérez-Hita (amb Andrés Hispano, Rick Prelinger, ...)

14.11.2009


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La propietat trastocada, Félix Pérez-Hita.

Una mirada a la cultura com a regal, sobre com la cooperació ala xarxa està influint les maneres de fer a la vida real.  “Debemos situar la cultura más allá de la propiedad intelectual, no enfocarla a la noción de dinero sino a las de regalo, respeto e intercambio” (Rick Prelinger).

Rick Prelinger es el creador y encargado del archivo de imágenes más grande de internet y que ofrece material que puede ser reutilizado para usos comerciales.

Andrés Hispano hablando de la primera Barcelona TV, de las "Nits Temàtiques" y de "Boing Boing Buddha" programa de videoarte que dio cobijo a multitud de realizadores del 2000 al 2004.


Transcripción de parte de la entrevista a Rick Prelinger que puede verse en el programa:

<< Si nos fijamos en la tecnología como un factor en la tarea de cambiar nuestra manera de pensar el copyright y la manera en que las leyes están hechas y funcionan, sorprendentemente creo que tiene menos influencia de lo que otra gente pueda pensar. No soy un determinista tecnológico. Creo que la tecnología lo ha puesto en perspectiva, pero creo que lo que de verdad va a ser más significativo, al menos dentro de una sociedad capitalista, es cómo estas innovaciones afectan al mercado en un sentido más artístico y filosófico y lo que la gente está haciendo. Por ejemplo, tienes a gente como los “Negative Land” que han tenido una influencia importante en el desplazamiento de la percepción de “derechos” y “torcidos”, por así decir, pero no han tenido absolutamente ningún efecto en grandes mercados. Sólo por cierta presión de algunos artistas. Mi impresión es que la tecnología abre todo un abanico de posibilidades pero muchas de ellas nunca llegan a tener demasiado efecto en la sociedad. Mira Bruce Sterling y la lista de las cientos de miles de plataformas de medios muertas. Mucho de lo que vemos hoy como potencialmente revolucionario y emancipador va a acabar siendo medios muertos.

Recuerdo cuando era un escritor de viajes y hacía CD roms, había todo este discurso serio de artistas y de administradores de arte con cortes de pelo muy monos con caras muy largas hablando del CD rom como un nuevo medio artístico. En el Reino Unido solían hablar del Teletexto, como un medio es sí mismo con su propio tipo de mensaje y contenido. Sí, es cierto. Pero creo que más bien la tecnología abre el campo a toda una serie de posibilidades, pero la gente tiende a ser muy exigente con lo que eligen de ese menú.


Diría que cierto determinismo tecnológico existe. No podemos negar que teléfono cambió el mundo, no podemos negar que internet ha cambado el mundo. Creo que el teléfono ha proyectado una sombra más importante que internet en el mundo, hasta el momento, pero internet le está cogiendo. Se trata de ciclos muy muy largos, así que todavía no sé lo que el compartir archivos nos dice sobre la economía cultural. No sé lo que rip-mix-burn y todo lo que puedes extrapolar de ese menú de acciones, nos dice de cómo se va a expresar la gente en el 2020 o el 2030. Puede que tengamos otra generación de gente que sólo mire las películas y se apalanque en el sofá. Con la única diferencia de que habrá más oferta.

Lo que creo que debemos hacer es ser más previsores en el tipo de regímenes que organizamos. En otras palabras no creamos gestión de derechos de autor digitales que duren décadas. No establecemos reglas para la tecnología emergente que traten de cortar su potencial desde el mismo principio. Todas esas reglas existen y no las aceptamos.


Acerca del copyright diré que ha habido ciertas periodos en la historia en que el copyright ha sido puesto en primer plano. Se puede hablar de la Revolución francesa, tiempos en que el copyright se usa para reforzar fines sociales y el control social. Pero en mi vida, el copyright se convirtió en asunto de conversación durante los 70's, cuando se revisó el acta de copyright en los EEUU. Fue cuando se empezaron a leer noticias sobre el copyright por todas partes. En años recientes ha habido unos cuantos catalizadores que han incrementado inmensamente la conciencia acerca de qué trata el copyright.

El caso Aldrich.

El intercambio de archivos y la persecución de niños y de abuelos, de gente corriente.

DRM (Gestión de derechos digitales - Digital Rights Management) va a poner el copyright en primer plano como un asunto de consumidores, creo que eso ya ha empezado. Creo que la gente está demasiado

creo que tenemos que estar enterados y que no debemos ser pasivos, pero por otra parte el problema es que todos estamos pensando en el copyright hasta el punto de que nos paraliza. El copyright acostumbraba a ser un asunto de abogados y de unos cuantos “geeks” (apasionado de la informática y la tecnología) y me gustaría vernos un poco menos preocupados por el copyright y más por el acceso a la cultura.

La mayoría de las decisiones acerca del régimen de copyright bajo el que vamos a vivir ya han sido hechas por los poseedores de derechos y la industria cultural, y es su campo, no podemos jugar efectivamente en su campo, tenemos que actuar a la defensiva, y ésa no es manera de hacer funcionar la cultura. No podemos continuar defendiéndonos de las leyes que hacen otros. Eso nos deja sin norte.


Es necesario entablar una amplia conversación, tendrá que ser un debate internacional entre la gente que hace cosas y la gente que usa esas cosas. Me refiero a las obras culturales. Sentarnos juntos y ver que tipo de leyes sirven mejor a estos intereses. No sé si nos vamos a poner de acuerdo, pero creo que tenemos que pedir algo más utópico. Plantearnos en serio en qué tipo de mundo querríamos vivir y después intentar diseñar reglamentos que cuadren con ello. Estar a la defensiva, reaccionar no lo corta.

El problema no va a ser la ley de copyright. Para mucha gente que produce cultura va a ser el acceso a las obras originales. Algunos están haciendo algo respecto a la música: cómo puedes tener acceso a las interpretaciones que necesitas. Otros están haciendo un trabajo de historia sobre los derechos civiles en los EEUU, cómo tener acceso a cosas de los archivos que todavía no son accesibles. Ése va a ser el asunto. El copyright en muchos casos va a ser el tema secundario.

Creo que gran parte del conflicto, de las llamadas guerras del copyright, ha surgido de estos modelos de negocio pobremente articulados. La industria editorial ha flipado, la industria discográfica ha flipado y también la de cine. Los ejecutivos no saben cómo pensar todo esto, pero ha habido un cambio generacional, una noción de que estas nuevas maneras de comerciar e intercambiar objetos culturales ha resultado ser más provechosa para sus poseedores. Creo que el extremismo está empezando a difuminarse y tenemos que empezar a pensar en algo que sea más sostenible, tenemos que imaginarnos cómo deben ser las leyes. No podemos permitir que Hollywood o abogados del Estado las ideen por nosotros. Tenemos que hacerlo nosotros.


LA RIQUEZA CULTURAL DEL PRESENTE.

Mucha gente valora mucho los 60's, y en los sesenta apenas había medios independientes. Había tres cadenas de tv en los EEUU, estaba la BBC y la ITV. No había apenas prensa “underground” y, por supuesto, no habían blogs ni páginas web, unos cuantos y oscuros fanzines, sobre todo en los mundos político y literario, que nadie leía.


Vivimos una época rica y excitante y es así precisamente por la proliferación cultural, por la ausencia de reglas y la ausencia de permisos. No creo que eso vaya a abandonarnos.  >>

 

Más vídeos sobre este y otros asuntos aquí:

http://smokinrobocop.blip.tv